Para renovar las energías por nuevas y positivas, materializando nuestros sueños.

Queremos darles un regalo para renovar las energías del hogar en cualquier momento. 

Para que estén más conectados con lo divino, vibrando en amor, y creando nuevos proyectos en sus vidas.

El objetivo de este ejercicio es que dejemos atrás todos los aspectos negativos que no queremos repetir y volver a vivir, y creando aperturas para todo lo positivo y lo bueno que deseamos para nosotros en nuestras vidas.

Para el ejercicio/ritual vamos a necesitar:

1. Una vela blanca (Ideal: tamaño dedo)
2. Una vela violeta
3. Una vela rosa
4. Una hoja
5. Lápiz
6. Fósforos
7. Recipiente de metal o vidrio (No plástico)

Vamos a elegir primero un lugar en sus casas, habitaciones, o donde se encuentren, que sea un espacio donde saben que van a estar tranquilos y tengan privacidad, al menos por estos minutos que les llevará el ejercicio.

La verdadera espiritualidad se basa en cuanto amor entregaste cada día

  • Preparamos las velas, que queden listas para ser prendidas. Por ejemplo, yo suelo usar un plato que tengo destinado únicamente para este tipo de ejercicios, y allí paro las tres velas. El orden, cómo les parezca mejor, hay personas que las ponen en fila vertical, otros horizontal, yo por ejemplo las pongo formando una figura triangular (Por motivos de geometría sagrada). Sí, dejen la vela blanca en el medio.
gratitud visualizar

Cerremos un momento los ojos, nos concentramos en nuestra respiración, ocupándonos de relajarnos, y que la respiración baje su ritmo y sea profunda.

  • Luego en ese estado de paz, tratando de mantenerlo, abrimos los ojos y nos disponemos a encender primero la vela blanca; Decimos antes de encenderla, “Yo soy la sagrada presencia que ancla la luz más pura de la fuente en esta vela, en mí y en mi hogar (Hogar, o Habitación, donde nos encontremos), para que reine la paz, la armonía y la claridad mental en mí”. Prendemos la vela.
  • Procedemos antes de encender la vela violeta, y decimos, “Yo soy la sagrada presencia que ancla la luz más pura del rayo violeta en esta vela y en mí, y pido que transmuten todas las energías negativas y discordante que hay en mí o a mi alrededor, y transmuten todos los aspectos negativos que se escribirán en este ejercicio”. Prendemos la vela.
  • Continuamos por encender la vela rosa, y antes de prender la decimos, “Yo soy la sagrada presencia que ancla la luz más pura del rayo rosa en esta vela y en mí, pido que me otorgue el Amor, la Dulzura y la Compasión, que me permita ponerle Amor a mi historia, a todo mi pasado, Amor en mi presente y recibir lo que me presente la vida en pleno Amor.  Prendemos la vela.
  • Ahora tomamos la hoja y el lápiz, y trazamos una línea en el medio, dividiendo en dos partes la hoja. En el lado izquierdo vamos a escribir todo aquello que queremos que no queremos más en nuestra vida, como malos hábitos, malas relaciones, malas amistades, un mal trabajo, malos pensamientos, malas actitudes, lo que sientan que les hace mal, aunque les duela dejarlo, pero sientan que deben hacerlo.
  • Y en el lado derecho, vamos a escribir todo aquello que queremos para nuestras vidas, y en este punto les pido sean muy conscientes y usen las palabras correctas para que el universo tome con exactitud lo que quieren y se los dé con certeza, aprender a pedir
    también es una tarea que debemos incorporar. Por ejemplo, si van a pedir estar con alguien, piensen primero si es una obsesión la que les impulsa a pedir eso, y no pidan, quiero que Fulano se enamore de mí, en cambio pidan, que me llegue un Amor puro y bueno que nos permita crecer y vivir feliz. Así con todo, en vez de pedir duplicar el sueldo, pidan opulencia ilimitada (Recuerden que para pedir opulencia, requiere de nuestros propios actos para después obtenerla, ya que acostados mirando tele no va a llegar la opulencia, pero si siendo emprendedores y buscando nuevas opciones de generar nuevos ingresos).
  • Teniendo escrito ambos lados, vamos a cortar por el medio la hoja, por donde trazamos la línea divisoria.
  • Ahora, dividimos en 2 partes, cortamos por el medio. El lado de los aspectos que no queremos llevarnos, lo negativo, lo vamos a quemar con la llama de la vela violeta, y encendido dejamos que se consuma en el recipiente que trajimos con nosotros. Y el lado derecho, con los aspectos positivos, vamos a guardarlo con nosotros, lo conservamos hasta el próximo solsticio de verano del 2019 para el hemisferio sur, o equinoccio de invierno para el hemisferio norte, es decir, en un año, en un ejercicio igual al de hoy, lo abrimos y lo leeremos.
  • Ahora damos por finalizado el ejercicio, y vamos a agradecer a todas las energías y seres que nos han acompañado y asistido diciendo, “Desde mi divinidad agradezco al cielo, a la fuente, a mis guías, al rayo violeta, al rayo rosa y a todos los seres de luz que me asistieron en este momento. Gracias, Gracias, Gracias”.

Dejamos que las velas se consuman en su totalidad, no se pueden apagar por ningún motivo y que ni el viento ni nadie las moleste.

Puedes leer nuestro artículo ¿Cómo iniciar un camino espiritual?

para que vean con detalle a que me refiero, qué cada ser es único y no existe una única forma de emprender este camino.

Esperamos nos comentes tus experiencias con este ejercicio y te guste. Ha sido con mucho amor este regalo que les dejamos. Y no olviden suscribirse a nuestro blog.

Suscribete y Síguenos:
Categorías: Rituales

0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error

¿Disfrutas de este blog? Compártelo! :)

Instagram
Follow by Email